Derecho digital · Privacidad

¿Pueden publicar tu foto, tu voz o un video sin permiso?

Una foto tomada en un evento, un audio reenviado desde un grupo privado o un video editado con inteligencia artificial pueden circular en minutos. Que una imagen esté en Internet —o que haya sido tomada en un lugar público— no significa que cualquiera pueda usarla de cualquier manera. En Argentina, la imagen y la voz forman parte de los derechos personalísimos y, como regla, su captación o reproducción requiere consentimiento.

La regla: hace falta consentimiento

El Código Civil y Comercial protege la imagen y la voz de las personas. Para captarlas o reproducirlas, en principio, hace falta autorización. Ese consentimiento debe corresponder al uso concreto: aceptar una foto para una actividad interna no equivale necesariamente a autorizar una campaña publicitaria, una publicación permanente en redes o su utilización para entrenar o alimentar otros sistemas.

Además, una fotografía, una grabación o una filmación que permite identificarte puede constituir un dato personal. Si integra una base de datos o se usa de forma organizada, también pueden entrar en juego los derechos de acceso, rectificación, actualización o supresión previstos por la normativa de protección de datos.

Las excepciones no son un permiso ilimitado

La autorización puede no ser necesaria cuando la persona participa en actos públicos, existe un interés científico, cultural o educativo prioritario, o se ejerce regularmente el derecho de informar sobre acontecimientos de interés general. Pero esas excepciones se analizan según el contexto.

Estar en una plaza, una marcha o un espectáculo no habilita automáticamente cualquier explotación comercial ni una publicación humillante, engañosa o ajena al hecho de interés público. Tampoco es lo mismo aparecer de manera incidental en una imagen general que ser el foco de una publicación.

¿Y si el contenido fue creado o alterado con IA?

Un montaje, un clon de voz o un deepfake puede afectar la imagen, la identidad, el honor y la intimidad aunque la escena nunca haya ocurrido. La inteligencia artificial no elimina la responsabilidad de quien crea, publica o difunde el contenido. El análisis cambia según la finalidad, el alcance, el carácter humorístico o informativo, la posibilidad de confusión y el daño producido.

Cuando el material es íntimo o se utiliza para hostigar, extorsionar, suplantar una identidad o cometer una estafa, pueden sumarse otras vías de protección y, según el caso, consecuencias penales.

Qué hacer si publicaron contenido sin tu permiso

  1. Guardá la prueba: capturas completas, enlaces, usuario, fecha y hora. Si el contenido puede desaparecer, una constatación más formal puede ser importante.
  2. Pedí la baja: reclamá por escrito a quien publicó y utilizá las herramientas de denuncia de la plataforma.
  3. Evitá multiplicar la difusión: no reenvíes el material innecesariamente para explicar lo ocurrido.
  4. Evaluá la urgencia: si hay amenazas, extorsión, contenido íntimo, menores o riesgo inmediato, buscá asistencia sin esperar la respuesta de la red social.
  5. Consultá la vía adecuada: según el caso puede corresponder una intimación, una medida urgente, un reclamo por datos personales o una denuncia.
Este artículo es información general y no constituye asesoramiento legal. Las excepciones y las medidas disponibles dependen del contexto y del uso concreto del contenido.

¿Usaron tu imagen, tu voz o un video sin autorización?

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